¿Qué es el neuromarketing?

Si conocemos todos los aspectos de la motivación de compra, tendríamos la información para vender más. Esto es lo que pretende entender el neuromarketing.

Todos los líderes de una empresa, así como las áreas de marketing, publicidad y ventas quisieran un método infalible para vender más. Llegar al corazón y la mente de los consumidores en la era moderna es el gran reto. Ante un mundo de opciones, ¿cómo logramos distinguir nuestra marca de entre las demás? El neuromarketing, se rumora, pareciera ser la solución mágica.

Marketing emocional

Antes de meternos de lleno en el neuromarketing, debemos considerar que surge de la mano del marketing emocional. No es un secreto que cuando las marcas apelan a las emociones de los usuarios, puede colocarse mejor. Una buena narrativa (storytelling, en inglés) es el gancho perfecto para conectar con las emociones de los usuarios. Hay que admitirlo: a nadie le gusta que le vendan cosas. Es por eso que grandes gurús de la publicidad, como Seth Godin, hablan de buenas historias para vender.

A raíz de la publicidad emocional es que podemos rastrear los orígenes del neuromarketing. Este término, acuñado en 2002 por el profesor holandés Ale Smidts (Premio Nobel en Economía), es el estudio del proceso de compra. ¿Qué factores influyen en la decisión de compra? No se trata solo de saber qué compra alguien sino cuándo decide comprarlo, por qué y cómo se siente al adquirirlo. 

Si bien están relacionados, es importante que no mezclemos ambas cosas. El marketing emocional no es equivalente al neuromarketing. Podemos decir que el primero apela a las emociones mientras que el segundo es el estudio de cómo esas emociones nos llevan a una compra.

Es fácil pensar que la mera presencia de nuestro producto en el campo de visión de alguien es lo que impulsa a la compra. Empero, la decisión pudo haberse tomado en otro momento. Por eso, hay quienes consideran que es un proceso subconsciente.

El padre de la administración moderna, Peter Drucker, dijo: 

“El objetivo principal del neuromarketing es decodificar los procesos que forman parte de  la mente del consumidor, de manera que podamos descubrir sus deseos, ambiciones y causas que no vemos en sus opciones de compra. Así, podemos darles lo que necesitan”.

La ciencia del neuromarketing

Para poder realizar este tipo de análisis, hay que considerar tres factores: la atención, la emoción y la memoria. Es decir, un anuncio debe captar la atención de un usuario y generar una emoción que permanezca en la memoria. Si se logra, lo que se quiere vender permea en la mente y puede sobrevivir a la cantidad de estímulos que todos recibimos diariamente.

El neuromarketing tiene diversas ramas:

  • Visual
  • Auditiva
  • Kinestésica

Así como las inteligencias múltiples, al dividir en estas ramas el neuromarketing se analizan claramente las formas en que las personas procesan y entienden el mundo. Hay quienes recuerdan más lo que ven, otros lo que sienten , o lo que escuchan. 

Tomando en cuenta esto, se pueden crear contenidos promocionales que sean relevantes para cada tipo de persona. Tener grupos de prueba es una forma de aplicar el neuromarketing. Pero, para que haya resultados realmente buenos, se requieren estudios de mediano (1 a 5 años) a largo (10-20 años) plazo. Y, no todo el mundo está dispuesto a invertir tanto tiempo. 

Así, lo ideal es un trabajo colaborativo entre focus groups comprometidos a por lo menos un año. De esta manera,  los publicistas podrían hacer una correlación válida entre los anuncios y las decisiones de compra. ¿Estarías dispuesto a hacerlo?

Comparte

Compartir en facebook
Compartir
Compartir en twitter
Twittear
Compartir en linkedin
Recomendar

Buscar

Descubre

Suscríbete

Recibe cada semana un artículo nuevo, consejos y noticias de marketing digital.